Juan Rulfo centenario

Juan Rulfo centenario

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El título de este post podría ser de muchas maneras "A Juan Rulfo en su centenario" o "El centenario de Juan Rulfo" pero prefiero el breve y despojado título de Juan Rulfo centenario. Y es que la obra de este autor mejicano, nacido, hoy hace 100 años en Sayula, un pequeño pueblo en los bajos de Jalisco, como él mismo se encargó de aclarar en la famosa entrevista hecha por Joaquín Soler Serrano en su programa A Fondo en 1977 y que se puede disfrutar completa aquí, es así: breve y despojada.

Juan Nepomuceno Carlos Pérez-Rulfo Vizcaíno (1917-1986) fue un hombre de pocas palabras, un hombre tímido, un hombre triste. Su obra, breve, es un portento de las letras latinoamericanas, hispanoamericanas y universales. El llano en llamas (1953) y Pedro Páramo (1955), sus obras emblemáticas, poco comprendidas al momento de ser publicadas pero recibidas con fervor por las generaciones posteriores, para sorpresa del propio autor.

Se cumplen 100 años del nacimiento de Juan Rulfo y las celebraciones se suceden en varias partes del mundo pero, de manera especial en Guadalajara, Jalisco donde hoy se debe estar proyectando el documental Cien años con Juan Rulfo, hecho por el hijo del autor, Juan Carlos Rulfo. Se trata de una serie para televisión en 7 capítulos, dedicada a la vida y la obra del autor, guionista, fotógrafo e investigador apasionado del indigenismo mexicano.

Partiendo de Sayula, se creará la Ruta Cultural o ruta rulfiana que abarcará Guadalajara y varios pueblos de Jalisco como San Gabriel en incluirá lecturas, la proyección de varias películas basadas en los guiones del autor (como El gallo de oro (1964) y En este pueblo no hay ladrones (1965). No podían faltar tampoco exposiciones fotográficas para honrar también una de las principales pasiones de Rulfo quien dejó también una obra fotográfica propia de gran valor.

Más allá de todo ello, y a pesar de los millones de ejemplares de sus libros que se han vendido desde mediados del siglo pasado, la mejor honra que podemos hacer al autor de Pedro Páramo, es leer y releer sus obras. Una lectura nada fácil pero necesaria para comprender a Méjico pero, sobre todo, para comprender la literatura contemporánea que le debe tanto.

Volver a Comala, tierra de nuestros padres (porque todos, de alguna manera, somos Pedro Páramo), para nutrirnos de la palabra despojada, profunda de un alma triste que nos legó lo más sublime: la eternidad.

Más información | El Excelsior
Más información | El centenario de Juan Rulfo, el escritor que nos llevó de la ciudad a la tierra
En Papel en blanco | Juan Rulfo, literatura y fotografía

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